En Colombia, el aprovechamiento forestal enfrenta altas exigencias operativas que limitan su desarrollo, aportando solo un 0.2% al PIB pese a contar con 24 millones de hectáreas de potencial comercial. Sin embargo, con modificaciones al Decreto 1076, que permitan el uso de inventarios estadísticos y el cobro de tasas únicamente sobre el volumen movilizado real, se podrían reducir los costos técnicos de entrada en un 70%. Esta infografía detalla cómo esos ajustes impulsarían un modelo de bioeconomía formal enfocado en maderas selectas y productos de alto valor como el cacay, para proteger el bosque y desbloquear 41 billones de pesos para el país hacia el año 2040.